¿Necesito saber dibujar para entrar?
No. La mayoría de quienes llegan al atelier vienen de años sin tocar un lápiz. Empezamos con ejercicios de línea y observación, y la perspectiva se trabaja cuando ya hay soltura en la muñeca. Lo único que pedimos es constancia: veinte minutos al día rinden más que una sesión larga cada dos semanas.
¿Cómo funciona el sketchbook interactivo?
Es un cuaderno digital donde subes tus bocetos por tandas. Cada entrega recibe notas al margen sobre proporción, encuadre y presión del trazo, y queda guardada en tu archivo para que puedas comparar el mismo ejercicio meses después. No se borra nada: el progreso se ve en la secuencia, no en un dibujo aislado.
¿Qué materiales hacen falta?
Un lápiz de grafito, un cuaderno de papel y algo para borrar. Si más adelante quieres trabajar con tinta o color, avisamos en el taller correspondiente. Preferimos que no compres material caro antes de saber qué trazo te resulta cómodo.
¿Puedo usar mis propios proyectos como ejercicio?
Sí, y de hecho es lo que recomendamos. Si tienes una idea a medias en un cuaderno, la traemos al taller y la trabajamos por fases: selección de bocetos, agrupación por familias, dirección y limpieza de la propuesta. Así el ejercicio sirve para algo que ya te importaba.