Sketchfo

Cuaderno editorial sobre dibujo, ideas y proceso

Con quién dibujamos

Sketchfo nació en un aula pequeña y sigue creciendo con la ayuda de estudios, escuelas y talleres que comparten nuestra forma de enseñar. Estas son algunas de las casas y colectivos con los que hemos trabajado cuadernos, ejercicios y proyectos ilustrados.

Un taller de dibujo que empieza en la hoja y termina en un proyecto

Sketchfo nació como un cuaderno compartido entre gente que dibujaba para pensar, no solo para ilustrar. Hoy es una academia en línea donde se enseña a mirar antes de trazar: línea, perspectiva, forma y composición son las herramientas, y el boceto es el idioma con el que se ordenan las ideas hasta convertirlas en algo presentable.

Para quién dibujamos

Trabajamos con personas que quieren aprender a bocetar en serio: estudiantes de diseño y arquitectura que necesitan soltura con el lápiz, ilustradores que empiezan y se pierden entre referencias, y profesionales que llevan años resolviendo ideas sobre la marcha y quieren un método para no perderlas. No hace falta talento previo, hace falta constancia y ganas de mirar despacio.

Cómo entendemos el oficio

La observación es la primera asignatura. Antes de corregir un trazo revisamos qué se estaba mirando y desde dónde. Cada ejercicio de perspectiva, cada página del sketchbook interactivo y cada taller del atelier virtual están pensados para que el estilo propio aparezca como consecuencia del trabajo, no como una meta impuesta desde fuera. El progreso se ve en las hojas, no en los certificados.

Por qué existe Sketchfo

Sketchfo nació de una idea sencilla: casi nadie deja de dibujar por falta de talento, sino por falta de un sitio donde practicar sin prisa y con alguien que corrija. La academia existe para que ese sitio esté siempre disponible.

Observar antes de trazar

Antes de enseñar técnicas de línea o perspectiva insistimos en mirar. Medir con el lápiz, comparar proporciones, detectar dónde falla la primera impresión. Un dibujo que empieza con una observación honesta casi siempre acaba mejor que uno que empieza con una idea brillante.

Un estilo que se construye, no se copia

Cada persona llega con referencias distintas y eso está bien. En el atelier virtual trabajamos con cuadernos digitales y ejercicios de perspectiva, pero el objetivo no es que todos dibujen igual, sino que cada uno reconozca qué decisiones gráficas le pertenecen y las defienda.

Del boceto al proyecto terminado

Un boceto suelto no sirve de mucho si se queda en el cuaderno. La galería creativa y el archivo de referencias existen para que los conceptos iniciales se conviertan en proyectos gráficos completos: láminas, propuestas, series ilustradas. Ese tránsito es lo que esperamos que cada estudiante aprenda a recorrer solo.

Quiénes sostienen el atelier

Sketchfo empezó como un cuaderno compartido entre tres personas que dibujaban por costumbre y enseñaban por necesidad. Hoy seguimos siendo pocos, y eso nos permite corregir bocetos uno por uno en lugar de repartir plantillas.

Mariana Robles

Dirección de dibujo y línea

Viene del grabado calcográfico, donde una línea mal cerrada arruina la plancha entera. Da los talleres de trazo continuo y revisa cada sketchbook antes de que pase a la fase de proyecto. Insiste en que el lápiz se apoye en el codo, no en la muñeca.

Doce años corrigiendo cuadernos de alumnos en Sonora y Ciudad de México.

Iván Terán

Perspectiva y espacio

Trabajó levantando planos de interiores antes de dedicarse a la docencia. Explica la línea de horizonte con la altura de los ojos del propio alumno, no con reglas abstractas, y suele pedir que se mida la habitación con el lápiz antes de sentarse a dibujarla.

Ha resuelto más de doscientos ejercicios de perspectiva doméstica con estudiantes.

Lucía Ferrer

Composición y color

Llegó desde el diseño editorial, acostumbrada a decidir jerarquías en una página impresa. En Sketchfo lleva la parte de composición y enseña a usar el color como señal dentro del cuaderno, no como decoración. También mantiene el archivo de referencias.

Coordina el paso del boceto suelto a la propuesta presentable.

Tres personas, tres maneras de mirar la misma hoja. El resto del trabajo lo hace quien dibuja.

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