Cuaderno editorial sobre dibujo, ideas y proceso
En Sketchfo no separamos la teoría del trazo. Cada bloque de trabajo parte de una situación real -una sala que hay que medir, un objeto que no termina de encajar en la página, una idea que se queda a medias en el cuaderno- y se resuelve dibujando. Así es como la línea, la perspectiva y la composición dejan de ser conceptos y se convierten en herramientas que se usan sin pensar.
Series cortas de líneas continuas, gestos rápidos y estudios de formas antes de abordar cualquier dibujo. Se trabaja la presión, el apoyo del codo y la decisión de no borrar. Es la parte que más cuesta al principio y la que más cambia el resultado después.
Un punto de fuga, dos, o ninguno: se elige según lo que se quiera contar. Los ejercicios parten de interiores domésticos, calles del barrio y objetos de la mesa, con medidas tomadas a lápiz y correcciones marcadas sobre el propio boceto.
Cómo seleccionar lo que ya está dibujado, agrupar ideas por familias y decidir cuál merece desarrollo. Se anota al margen, se usa el color para marcar jerarquía y se limpia la propuesta hasta que se puede presentar sin explicaciones largas.
Encuentros donde se trabaja sobre un encargo concreto: una cubierta, una escena narrativa, una serie de viñetas. Cada participante llega con su propio estilo y sale con un método para ordenarlo, no con una plantilla.
Si quieres ver cómo se aplica esto dentro de un equipo, revisa cómo trabajamos en Sketchfo o escríbenos desde contacto.
Antes de empezar conviene aclarar cómo funciona la formación para grupos dentro de Sketchfo. No es un curso suelto ni una consultoría de imagen corporativa: es un programa de dibujo y comunicación visual aplicado a los proyectos reales del equipo. Si buscas otra cosa, mejor decirlo ahora.
Si alguna de estas condiciones no encaja con lo que necesitas, escríbenos y lo vemos antes de reservar nada.
Cuando varias personas dibujan el mismo problema, las ideas dejan de discutirse en abstracto y empiezan a verse sobre el papel. Ese es el punto de partida que usamos con equipos de producto, docencia y comunicación que necesitan acordar una dirección visual antes de invertir horas en producción.
También puedes ver cómo trabajamos o volver al inicio.
Cuando un equipo trabaja con bocetos compartidos, las dudas suelen repetirse: cómo calentar la mano antes de una sesión, cómo medir un espacio entre varios o cómo ordenar las ideas que ya están en el cuaderno. Estos cuadernos recogen esos puntos con ejemplos concretos.
Están pensados para leerse en grupo y comentarse después, no para repartir como material suelto.