Sketchfo

Cuaderno editorial sobre dibujo, ideas y proceso

Cómo avanza un cuaderno dentro de Sketchfo

Cada persona entra con un nivel distinto y un objetivo distinto. Por eso el recorrido no es una línea recta igual para todos: hay etapas que se repiten, otras que se alargan y algunas que se saltan si ya tienes tablas. Esto es lo que suele pasar, en orden, desde el primer trazo hasta la entrega de un proyecto gráfico terminado.

  1. Semana 1

    Calentamiento y observación

    Antes de dibujar nada "en serio", se trabaja la línea suelta y el gesto. Ejercicios de trazo continuo, apoyos de codo y series cortas de formas básicas. El objetivo no es que quede bonito, sino que la mano deje de apretar el lápiz.

  2. Semanas 2 a 4

    Formas, proporción y encaje

    Se pasa a medir con el lápiz, comparar alturas y bloquear volúmenes antes de entrar en detalle. Aquí aparecen los primeros bocetos de objetos reales y las correcciones sobre proporción, que es donde más se nota el avance.

  3. Mes 2

    Perspectiva aplicada

    Un punto de fuga primero, dos después. Se dibujan interiores cotidianos, pasillos y rincones con muebles, eligiendo la línea de horizonte según la altura de los ojos. El cuaderno empieza a llenarse de espacios, no solo de objetos sueltos.

  4. Mes 3

    Composición y jerarquía visual

    Se ordena lo dibujado: qué va delante, qué se calla, dónde entra el color. El sketchbook deja de ser una suma de ejercicios y empieza a leerse como una serie con intención. Es la etapa donde más gente cambia de idea sobre su propio estilo.

  5. Cierre del recorrido

    Del boceto a la propuesta

    Se seleccionan los bocetos que aguantan, se agrupan por familias de ideas y se limpia una dirección hasta dejarla presentable. La entrega final es un proyecto gráfico completo, con sus descartes anotados al margen, que es donde está la mitad del aprendizaje.

Los tiempos son una referencia, no un calendario cerrado. Quien ya dibuja puede comprimir las primeras etapas; quien empieza de cero suele necesitar más semanas en proporción y perspectiva antes de que la composición tenga sentido.

Qué entra y qué no en el proceso de implementación

Antes de empezar conviene aclarar algunas cosas que suelen generar dudas al leer el plan de trabajo. No son reglas rígidas, sino acuerdos que evitan malentendidos durante las semanas de taller.

Los bocetos del cuaderno no son entregables
Lo que se dibuja en el sketchbook forma parte del proceso de pensamiento, no del resultado final. Se revisa en sesión, se comenta y se corrige, pero no se entrega como pieza terminada.
El ritmo de cada participante marca las etapas
Los plazos que aparecen en la descripción del programa son orientativos. Si alguien necesita quedarse más tiempo en perspectiva o en línea, la siguiente fase espera sin penalización.
Las correcciones se dan sobre el trabajo, no sobre el estilo
Se señalan proporciones, composición y decisiones gráficas concretas. La voz propia de cada persona no se toca: si un trazo es suelto o un color es raro, se respeta mientras funcione.
No hay una única forma correcta de resolver un ejercicio
Cada propuesta se evalúa por lo que intenta comunicar y por cómo lo resuelve, no por parecerse a un modelo. Dos bocetos distintos pueden estar igual de bien planteados.

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